Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche estaba serena.
La brisa tibia atravesaba el balcón con delicadeza, acariciando las cortinas como si quisiera arrullar los últimos suspiros del día. La casa ya estaba en silencio. Los hijos habían subido a sus habitaciones, algunos riendo, otros simplemente agotados. El sonido apagado de una película aún se escuchaba en la sala, pero el mundo parec&iacu







