Mundo ficciónIniciar sesiónEl reloj marcaba las 17:48 cuando April entró en la habitación llevando dos perchas. En una, un vestido azul marino con lunares blancos; en la otra, una blusa de encaje color crema y una falda plisada rosé que aún conservaba el aroma del último lavado.
Mel ya estaba tirada en la cama como si hubiera caído del techo, con los pies descalzos balanceándose e







