98.
— Niños — les dije entonces. Todos voltearon a mirarme — . ¿Quieren enseñarle a Nicolás el invernadero?
Los tres niños asintieron. Jason estiró su pequeña manita y la extendió hacia Nicolás. El hombre tuvo un segundo antes de tomar la mano del niño y dejarse guiar por él.
— Ya los alcanzo — dije, necesitando estar a solas. Teníamos que estar solos.
Esperé que la hermana Sol y los demás lo entendieran. Kevin me observó.
— ¿Estás bien? — me preguntó.
Y yo, sinceramente, no supe qué contestar