Volví a ser yo. Volví a sentirme completa cuando vi sus tres pequeños cuerpecitos bajar del avión. Cuando los vi correr hacia mí, Jordan llegó primero, saltó sobre mí y lo abracé con fuerza. Jonathan y Jason después. El pequeño Jason se veía diferente, tan recuperado, casi estaba igual de alto y gordito que sus hermanos. Y los abracé a los tres. ¿Cuántos meses habían pasado? No lo sabía, pero para mí había sido una eternidad sin mis niños. Los abracé y los besé tantas veces que incluso tuvieron
DiegoAlmary
Gracias por llegar hasta aquí. Un abrazo virtual.
Diego Almary.
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Miranda Castropor dios ! enserio el hombre que la mando abortar y la mando a la cárcel hay que ser sinvergüenza y masoquista pero bueno de eso abunda mucho el el mundo y, mujeres muertas por dejadas , en fin todo un asco!
Ana Maria Fernandezgracias excelente, felicidades.