181.
Apreté con fuerza la mano de la entrevistadora. La luz de un relámpago iluminó el pasillo.
—¿Qué está pasando? —preguntó la mujer.
Pero yo sabía perfectamente qué era lo que estaba pasando. Sabía que Elisa había regresado, y había regresado por mí. Ni siquiera sabía exactamente qué, pero estaba claro que quería algo. Estaba claro que tal vez su plan aún seguía en marcha. Por eso arruinó la entrevista, porque afectaba la continuidad de su carrera.
Pude escuchar unos tacones que se acercaban.