28.
e quedé ahí, prácticamente paralizada, mientras Kevin sostenía su celular al otro lado. Nicolás le habló, a pesar de que Kevin hizo todo lo posible para que yo no escuchara. Oí claramente lo que le decía:
— ¿Estás ocupado esta mañana? — le preguntó.
Kevin negó con la voz.
— Perfecto. Necesito que vengas a la empresa lo antes posible. La mujer de la que te hablé ya llegó al país. Tuve mi primera cita hoy con ella, pero no la noto muy segura. Tú sabes muy bien que necesitamos, con urgencia,