Capítulo 116. La Carta de Beatriz.
**Camilo**
La casa de la tía Beatriz olía a lavanda vieja y a papel seco. Nada en ella hablaba de la violencia que se había desatado en los últimos meses. Todo parecía detenido en un tiempo que ya no existía. Alfombras pulcras, porcelanas intactas, cortinas de encaje. Una escena de paz… falsificada.
Estaba allí por encargo del abogado familiar, quien me pidió revisar algunos documentos antes de que la notaría hiciera el inventario oficial. Nada parecía demasiado importante: recibos, cartas viej