Mundo ficciónIniciar sesiónLas esquirlas de hielo impactaron con una precisión letal. No buscaron matar, sino incapacitar. Se clavaron en las manos de los enfermeros, en sus hombros, en las juntas de sus armas, forzándolos a soltar sus rifles con gritos de dolor y sorpresa. El ataque había sido tan rápido, tan inesperado, que ninguno había logrado apretar el gatillo.
En la cama, Mar se incorporó, jadeando, sus ojos azules brillando con una luz salvaje. La presencia de Elio






