Mundo ficciónIniciar sesiónEl tiempo se fracturó en el instante en que los ojos de Elena se abrieron. No eran los ojos de una mujer que despierta de un largo sueño. Eran los de una galaxia naciendo, un universo de plata líquida que observaron el laboratorio, a Leonardo, a su hija, en un solo y abrumador segundo. Eran los ojos de Selene, pero multiplicados por un poder y un dolor que abarcaban décadas.
Su cuerpo, frágil y debilitado por quince años de sueño y e






