Mundo ficciónIniciar sesiónEl reencuentro en el risco fue una colisión de mundos rotos. Maia, tropezando y sollozando, se arrojó a los brazos de Selene, un amasijo de huesos y trauma que se aferraba a ella como si fuera la única cosa sólida en un universo que se había deshecho. Selene la abrazó con fuerza, hundiendo el rostro en el cabello sucio de su amiga, y por primera vez en años, sintió el eco de lo que había perdido: una manada. Una familia.
Flor






