164. El Frío al Otro Lado de la Cama
La mentira de Selene —“fueron bravuconadas de un Alfa derrotado”— se instaló entre ellos como una pared de hielo. Florencio sabía que le estaba ocultando algo. Podía verlo en la forma en que sus ojos esquivaban los suyos, en la tensión casi imperceptible de su mandíbula cuando creía que él no la miraba. Y esa omisión, en su mente paranoica, se convirtió en la prueba que le faltaba. ¿Qué le había dicho Elio que ella no quería que él supiera? ¿Una amenaza? ¿Una oferta? ¿Una verdad compartida entre