Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl viaje de regreso a la cabaña fue un funeral silencioso. El amanecer se abría paso, tiñendo el cielo de un gris melancólico que hacía juego con el estado de sus almas. Selene estaba acurrucada en el asiento del acompañante, la chaqueta de Florencio sobre ella como un sudario. No era el dolor de la herida de la garra enemiga lo que la hacía temblar. Era el frío de una verdad que le había congelado los huesos.
«Tu p






