078. Historias que se Cuentan en la Oscuridad
El tiempo en la cueva se medía en turnos de guardia. Dos horas de vigilia, dos horas de un sueño ligero y entrecortado. Se movían en el espacio reducido con una eficiencia silenciosa, un ballet de supervivencia aprendido sobre la marcha. Durante el día, la única luz era la franja que se colaba por el ventanuco, una línea de polvo danzante que recorría lentamente el suelo de piedra. Por la noche, era la oscuridad absoluta, una negrura que obligaba a los otros sentidos a cobrar vida.
🌑 🌊 🐾
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