019. Sé tu Verdadero Nombre
El desafío de Selene quedó flotando en el aire del pasillo, denso y cargado como el ozono antes de una tormenta. Florencio no respondió a su provocación sobre los "ruidos". Se limitó a mirarla una última vez, una mirada que era una mezcla de frustración, advertencia y esa fascinación oscura que no lograba disimular. Luego, se dio media vuelta y entró en la sala principal, dejándola sola con el eco de su propia audacia.
Selene volvió a la habitación. El corazón latiendo. No era miedo. Era la adr