020. Mi Desnudez Contra tu Poder
El clic del teléfono satelital al cortarse fue como el sonido de una celda cerrándose con el cerrojo definitivo. Selene se quedó inmóvil en el umbral de la habitación, la revelación zumbándole en los oídos, la sangre corriendo helada por sus venas.
"Gobernador". "Selene Maris".
Él sabía.
Lo sabía todo desde el principio. Su nombre real. Su existencia. Y había estado jugando con ella.
Cada "Luna" que había salido de sus labios no era un apodo, era un recordatorio condescendiente de su mentira,