Una semana ha pasado desde que Elena y David estuvieron juntos en el estudio de él.
David cerró la puerta de su estudio con el cuerpo algo entumecido por la humedad del día, venía del supermercado con una bolsa colgada al hombro y otra de papel en la mano, donde asomaban pinceles nuevos y una botella de vino blanco. Iba tarareando una melodía apenas recordada, cuando notó la presencia.
Allí, sentada en el sillón junto a la ventana, estaba ella.
—¿Mamá?,---- David sorprendido
La figura se volvi