Ambientación: Una opulenta gala de caridad. La Matriarca, desarmada pero con la verdad como escudo, se dirige a la boca del lobo.
El Grand Salón del Hotel Mirador estaba inundado de luces de cristal y la música de una orquesta de cámara. Era el escenario perfecto para el conflicto de la mafia: la elegancia de la superficie, y la guerra oculta debajo.
Valeria, acompañada solo por Dante Vieri (quien, a pesar de su traje de gala, parecía listo para una emboscada), entró al salón. La ausencia de