[Ubicación: Casa de Campo Vieri. Sala principal, Noche.]
La inmensa sala de la casa de campo, normalmente un símbolo de refugio y opulencia, se sentía ahora como una jaula de oro. Valeria estaba sentada en un sofá de terciopelo, con el cuerpo tenso como una cuerda de violín. A su lado, Sara, aunque más acostumbrada al drama, palidecía ante la magnitud de la amenaza externa. El silencio solo era interrumpido por el crepitar de la chimenea.
De repente, el teléfono de Claudia, sonó con una insiste