LUCA
No había querido besarla, ni tocarla así; pero su cuerpo me llamaba, esos labios carnosos y bien marcados, son una tentación y se me ha hecho difícil controlarme.
Debo tener la mente despejada, no puedo estar pensando en ella, en como doblarla en el lavamanos de ese baño y follarla, que grité mi nombre como lo hizo hace momento atrás cuando la hice venirse con mis dedos.
Pero hay algo, no sé por qué Anya me permitió tocarla de esa manera. Como dijo, hay algo ahí, algo entre nosotros y si,