Capítulo 92: Entre besos y caricias.
Leonardo la siguió con la mirada mientras se alejaba con el ramo en las manos. Su expresión permanecía impasible, pero por dentro, la frustración comenzaba a acumularse.
No entendía a Alanna.
Había sentido su sorpresa, la emoción efímera en sus ojos cuando le entregó las flores. Pero luego, como si se obligara a hacerlo, había vuelto a levantar la barrera, a mostrarse indiferente.
No pudo contenerse más.
—Alanna —llamó con voz firme.
Ella se detuvo en seco, pero no se giró.
—¿Por qué has cambia