Capítulo 81: Ecos de un nombre.
Bárbara se levantó de su asiento con la elegancia fría de quien siempre se ha sentido superior a los demás. Sabrina la imitó, ajustándose el abrigo con un gesto de desdén antes de lanzar una última mirada a Alanna.
—Espero que cumplas todas las promesas que hiciste, Leonardo —dijo Bárbara con voz tajante—. No olvides lo que está en juego.
Leonardo sostuvo la mirada de su tía, su expresión indescifrable.
—No lo olvidaré.
Sabrina sonrió con burla antes de girarse hacia la puerta.
—Nos veremos pro