El evento transcurría con su aire habitual de exclusividad y elegancia. Empresarios de alto nivel, inversionistas y figuras influyentes conversaban entre copas de champán y luces cálidas que iluminaban el lujoso salón. Sin embargo, toda conversación se detuvo cuando las puertas principales se abrieron con un aire de majestuosidad, anunciando la llegada de una presencia imponente.
Alexa Brandon hizo su entrada con la seguridad de una mujer que sabía que todas las miradas le pertenecían.
Vestida