La luna nueva empezó a iluminar la noche cuando Leonardo y Alanna llegaron a la mansión. La brisa matutina era fresca, pero no podía apagar el fuego que aún ardía entre ellos.
La mansión estaba en absoluto silencio cuando llegaron. Solo el sonido de sus pasos resonaba en los pasillos, creando una atmósfera cargada de tensión y algo más… algo que flotaba entre ellos, latente, esperando el momento exacto para desbordarse.
Leonardo cerró la puerta tras ellos y, sin soltar la mano de Alanna, la mir