Capítulo 126: Un regalo especial.
La tarde se filtraba a través de los ventanales, bañando la habitación con un resplandor cálido y sereno. Leonardo sostenía una pequeña caja aterciopelada entre sus manos, observándola en silencio antes de levantar la mirada hacia Alanna. Ella estaba sentada en el sofá, con una expresión de calma, sin sospechar lo que él estaba a punto de hacer.
—Quiero darte algo —dijo finalmente, acercándose con paso firme.
Alanna frunció el ceño, intrigada, mientras él se sentaba a su lado y colocaba la caja