juntos. Capítulo: Unión inevitable
Dyamon abrazó a Mahina con fuerza, como si en ese gesto quisiera protegerla de todo lo que alguna vez la había herido. Sus brazos la rodearon con una determinación absoluta, firme, inquebrantable, y Mahina sintió cómo su cuerpo se acomodaba instintivamente al de él, como si siempre hubiera pertenecido ahí.
Cuando sus labios se unieron, no fue solo un beso.
Fue una promesa antigua, sellada por la sangre, el instinto y la bendición silenciosa de la Diosa Luna.
En ese instante, toda la manada sint