161.
Con “fuerza” fue la primera palabra que se me ocurrió al intentar describir aquella sensación. Fuerza salió completamente de mi interior, de mi pecho, así como salía mi poder del hielo. De ahí también salió mi loba.
No sucedió... extraño, como si pasara en cámara lenta. El ala de Mordor viajaba hacia mi frente a toda velocidad. Podía ver los ojos abiertos de aquella criatura mirando, aunque no tenía ni iris ni pupila, solamente un rojo brillante, aterrador. Pero yo era consciente, en ese espaci