157.
Tomar la decisión tardó más de lo que yo hubiese querido. Mucho más.
Nosotros, miembros de la Cofradía —incluido Axel—, teníamos que autorizar la exploración.
La cabrita estaba devastada. Se movía desesperada en los brazos de Sirius, intentando salir corriendo en la dirección que le indicaba su instinto, como si, seguramente, Alicia la estuviera llamando. Tal vez así era… y aquello me preocupó.
La desesperación del pequeño animal indicaba la desesperación que tenía Alicia en ese momento. Tal ve