153.

El muchacho levantó el mentón con orgullo en cuanto su padre lo presentó. Era como un vampiro transformista, solo que tenía los mismos ojos de Mordor: sin iris, solo una mancha roja completa.

—¿Lo procreaste? —dijo Donovan.

—Escuchar algo así —dijo Mordor, acariciando el oscuro cabello del muchacho—. A mí se me hizo extraño.

Aquella escena era como la de un padre y un hijo. Podía ver en la expresión del transformista el amor que sentía por aquel muchacho, y eso me hizo sentir aún peor, porque s
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