150.
Mis poderes no habían regresado. Y entonces tuve miedo. ¿Qué tal que Donovan se equivocara? Tal vez a Johanna el efecto del suero inhibidor le duraba menos tiempo. Pero, a pesar de que nuestra magia era la misma, nuestros cuerpos eran diferentes: ella era una vampira; yo, una loba. Una supuesta loba.
Podía sentir aquella sensación creciendo en mi pecho, antes de que el suero inhibidor cortara por completo cualquier atisbo de magia. Sentía que mi transformación llegaría pronto, y eso me aterraba