115.
Valentín me miró con una mezcla de curiosidad y miedo.
— Pero yo no lo decía por eso — dijo.
Y yo negué.
— Pero yo sí. Es la única forma de acercarme a la sangre. Puedo hacer tiempo. Haré el tiempo que sea necesario para que ustedes saquen a los humanos que tienen en la ciudad. Sabemos que a los lobos no les afectará, pero si sacamos a los humanos, no tendrán con qué chantajearlos, ¿entiendes?
Valentín me miró, frunciendo el ceño y cerrando los ojos.
— Pero sacar a los humanos requerirá muc