Victoria encontró la caja de sus recuerdos y cartas mientras buscaba unos documentos.
No la estaba buscando. Desde que se mudó a la habitación de invitados había intentado no verla. Estaba en la parte baja del armario, detrás de una maleta y varias bolsas con ropa de temporada. Era beige, con una cinta de tela atada alrededor, como si todavía quisiera parecer algo bonito.
Se quedó inmóvil unos segundos.
Luego se agachó y la sacó.
—Señora —llamó Clara desde la puerta entreabierta—. Le traje el ca