La sala de operaciones estaba llena de tensión y concentración. Mientras los médicos y especialistas trabajaban arduamente para salvar la vida de Christopher, María permanecía en un balcón alto desde donde podía observar todo lo que estaba sucediendo.
Desde su posición elevada, María observó a Aisha, la experta cardióloga, delicadamente reparando el corazón de Christopher junto a un equipo de cirujanos. Las manos de Aisha se movían con destreza, mientras todos los demás especialistas se concent