Todos consideraron el nombre, dejando que resonara en el aire. La madre de Alejandro fue la primera en responder.
— Grace, es un nombre fuerte y precioso.
María asintió con entusiasmo.
— Definitivamente digno de una pequeña princesa.
Aisha y Alejandro se miraron el uno al otro, sintiendo que habían encontrado el nombre adecuado para su hija. Grace, su pequeña triunfadora, llevaría consigo un nombre lleno de elegancia y gracia.
Desde ese momento en adelante, Grace sería el nombre que llenaría su