El pasillo fuera de los aposentos reales es un lugar de tortura para el Rey.
Tras dejar a su esposa sobre la cama matrimonial, en donde las parteras ya tenían todo listo para recibir al heredero, el Rey Alfa casi fue empujado y ahí está.
Magnar lleva una hora caminando de un lado a otro, desgastando la alfombra roja con sus botas pesadas. Cada vez que se acerca a la puerta de roble cerrada, escucha un grito de Lía que le hiela la sangre y le hace querer derribar la madera a puñetazos.
Pero el p