Pov Dan
El aire afuera de la casa se sentía distinto. Más denso, más frío, más… irrespirable. Caminé hasta el auto como si mis piernas no fueran mías. Cada paso era un esfuerzo consciente, casi doloroso, como si hubiera corrido kilómetros y recién ahora mi cuerpo registrara el desgaste.
Me apoyé en la puerta del auto sin abrirla, sin entrar, sin moverme. Si me subía, si arrancaba, si me iba… significaba que realmente la había perdido. A ella. A Anne. A lo único que me había dado paz después de años de caos.
Pasé una mano por mi cara. Estaba temblando. Nunca temblaba. He pasado cosas que destruirían a cualquiera, he atravesado pérdidas que no se las deseo ni a mi peor enemigo… y aun así, jamás me había sentido así: vacío. Absolutamente vacío.
Niki sabía la verdad.
Y no importaba lo que dijera, lo que explicara, lo que prometiera… ella ya había decidido.
La había perdido.
Sus palabras se repetían una y otra vez en mi cabeza, como un eco que no podía detener. Me apoyé más fuerte contra e