52. Pov Dan
Hice un último intento por dormir aunque fuera una hora pero fue imposible.
Cada vez que cerraba los ojos, veía su rostro.
El vapor, la piel mojada, la forma en que me miró cuando corrí la cortina de la ducha… y todo lo que vino después. No había una sola parte de mí que no ardiera todavía. Pero lo peor no era eso. Lo peor era la culpa. La que me pesaba en el pecho, la que me repetía que había cruzado una línea que no podía deshacerse.
Cuando fui a la cocina esa mañana, lo hice casi en automát