Capítulo 27. Desahogo.
El sol de Los Ángeles, tan brillante y optimista, era a una burla para Elliot Vance. La huida de Maya del estudio, su propia rigidez y el eco de «borrón y cuenta nueva» en su cabeza le hacían sentir la necesidad de respirar aire puro.
Esa noche, Elliot fue a un bar discreto del centro, de esos sitios con poca luz y mucho carácter, donde la privacidad era más importante que el brillo de Hollywood.
Bruno ya lo esperaba en un rincón apartado con una cerveza en la mano y una expresión de preocupaci