Capítulo 26. Borrón y cuenta nueva.
El silencio se hizo pesado y cargado de verdades inexpresables. Ninguno de los dos sabía cómo afrontar la situación. Fue Elliot quien lo rompió, su voz ahora con un tono de decisión forzada.
—Mira, Maya. Pasamos una noche... inesperada. El alcohol, la presión de mi padre, la luna de miel... Fue un desliz, un accidente.
Maya lo miró y sintió cómo se le encogía el corazón al oír la palabra «accidente». ¿Así iba a resumirlo todo?
—¿Un accidente? —preguntó ella. Él asintió, evitando su mirada.
—Sí,