Cerca de la media noche se apareció en el moht club, no podía faltar. Llegó justo a tiempo para verla. Como el propio cazador de talentos observa con detenimiento cómo ella sale al escenario, cómo su postura se tensaba levemente al notar su mirada clavada en ella. Sonrió con arrogancia cuando sus ojos se cruzaron por una fracción de segundo antes de que ella los apartara con prisa. Sí, lo siente. Su presencia la inquieta.
El juego había comenzado.
Las notas sensuales de la música envolvían la a