“Golpe de Gracia”
Miro mis pies alternándolos con el asiento ubicado frente a mí.
Las ojotas no van para nada con el refinado vestido y mi sentir para nada con el reflejo que ha de manifestar mi cara.
Tomo tanto aire como puedo y hacerlo me cuesta. El aturdimiento de la altura llega a abrumarme al igual que la opresión que se instaló en mi pecho.
La angustia recorriendo mi esófago es como la acidez o el reflujo; nace en el centro de mi estómago estrujando nervios, produciendo cólicos, ardor y