GIANNA RICCI
Leonel no esperó la oportunidad, simplemente golpeó a Matías en el rostro, justo donde me había golpeado minutos antes.
—¡¿Cómo pudiste?! —exclamó rabioso antes de apoyarlo contra la pared y asestarle otro golpe en el abdomen—. ¿Para eso la querías a tu lado? ¡¿Para eso me la arrebataste?! ¡Tanto insistías en que fuera tuya!
Los policías intervinieron, tomando a Leonel por los brazos y alejándolo de Matías, quien no estaba dispuesto a enfrentarlo, como si cada golpe fuera el escarmi