GIANNA RICCI
—¿Te gusta que te trate así? ¿Eso es lo que quieres, sentirte como una muñeca desechable? —susurró Matías en mi oído mientras yo peleaba por escapar de él, pero su peso sobre mi cuerpo limitaba mis movimientos e incluso me dificultaba respirar—. Si él te trata como basura, lo defiendes, pero si yo te trato como una dama, me condenas. Entonces te daré lo que tanto quieres para que me ames como antes.
»¿Crees que quiero salir a follar con otras mujeres? ¡Si lo hice fue por tu culpa!