Mundo ficciónIniciar sesiónGIANNA RICCI
Abrí los ojos lentamente y me di cuenta de que hasta las pestañas me dolían. Ni siquiera me di cuenta de a qué hora caímos dormidos, pero mi cuerpo dolía de manera deliciosa. Me retorcí entre las sábanas y me abracé a su almohada, aún conservaba su loción. Entonces me di cuenta de que Christian no estaba por ningún lado. La habitación estaba vacía.
Tomé su playera de la noche anterior y me la puse antes de lanzarme de regreso a la cama, fascinada po







