Crisis en Vittoria
Mientras Claire lidiaba con las decisiones difíciles en el equipo femenino, en otra parte de las oficinas del club, Marco Moretti e Isabella estaban reunidos revisando los avances en la infraestructura del estadio.
—Si logramos ampliar la capacidad en la taquilla y mejoramos los accesos, podríamos aumentar la asistencia en al menos un 20% —explicó Marco, señalando los planos sobre la mesa—. Pero para eso, necesitamos coordinar con la municipalidad y asegurarnos de que la logística esté cubierta.
—Ya he hablado con los encargados de seguridad y transporte público —añadió Isabella—. Quieren garantías de que no habrá desorden ni problemas con la afluencia de gente, sobre todo si Vittoria empieza a ganar más relevancia.
Marco asintió, concentrado en los números y las proyecciones. Todo parecía avanzar bien, hasta que la puerta de la oficina se abrió de golpe.
Silvia entró con una expresión tensa, sujetando su tableta.
—Tienen que ver esto —dijo, sin rodeos.
Encen