Esa misma tarde, cuando Luca salía de la oficina, recibió un mensaje de su sobrina Giulia Moretti.
—Voy para la sede del equipo. Quiero ver a Leo.
Luca sonrió de lado. Sabía que Giulia siempre había tenido una relación especial con su hermano menor. A diferencia de otros en la familia, ella no lo veía como un niño mimado, sino como alguien que solo necesitaba encontrar su camino.
—Te veo allá.
El Vittoria ya enfrentó al Cagliari en la segunda ronda de la Copa Italia y avanzó por penales. Ahora,