Confianza líquida en vaso de cristal. Dos copas, tres, ¿cuatro? Los números se difuminan como acuarelas bajo la lluvia. Sofía habla, sus palabras burbujeando con champagne y determinación: "Esta noche, Lucía, esta noche te conviertes en la mujer que eres realmente." ¿Y quién soy realmente? Una contadora asistente de una gran empresa multinacional que fantasea con ser Catherine Deneuve pero que probablemente se parece más a un pingüino en tacones.
El Club Noir palpitaba como un corazón encendido