Daniel se había alejado del escritorio como si estuviera huyendo de un incendio, pero no antes de que su sistema nervioso registrara cada detalle de la proximidad: el calor de su cuerpo, la textura de su piel, la forma en que sus pestañas creaban sombras diminutas sobre sus mejillas.
Contaminado, había pensado mientras se refugiaba en el baño ejecutivo, como si el bolígrafo hubiera estado contaminado con algo que podría exponerme.
Había permanecido allí durante cinco minutos, estudiando su refl