97.
CHRIS
Es temprano. Todavía no amaneció del todo y el chalé está envuelto en ese silencio espeso que solo existe justo antes del día. Sophie duerme por fin.
La miro unos segundos de más, sin culpa. Su respiración es profunda, pareja, y una de sus manos descansa sobre el vientre, como si incluso dormida necesitara recordarle a Love que está ahí. Después de tantos días de noches interrumpidas, verla descansar así me da una paz que no sabía que necesitaba.
Me muevo con cuidado, como si el mínimo r