50.
ROGER
La pantalla del televisor ilumina el departamento con una luz azulada que vuelve todo irreal. Londres despierta del otro lado de las ventanas, gris, ordenada, ajena. Yo no.
La imagen aparece sin aviso, como una bofetada: el coche, el beso, la cercanía que no debería existir. El zócalo rojo corre debajo con palabras que conozco demasiado bien. Regresaron. Juicio. Reencuentro. El presentador habla con esa voz neutra que pretende ser objetiva mientras destroza algo que yo creí estable.
No r