La Tierra de los Titanes, un lugar donde los dioses no podían entrar, un refugio sagrado que existía fuera del alcance de la arrogancia y la manipulación del Olimpo.
Arius se acercó a ella con una suavidad que no correspondía con el poder que emanaba de su ser. Su mirada estaba llena de determinación, pero también de algo más, algo más profundo que se reflejaba en la manera en que sus ojos se posaban sobre ella. Elysia podía sentir la electricidad en el aire, el crisol de emociones que los uní